06.04.2026
Contrato en practicas requisitos: Guía para startups 2026
Todo lo que necesitas saber si estás pensando en incorporar un intern en tu empresa
Pedro Cailá

El contrato para la obtención de la práctica profesional es una herramienta para integrar talento cualificado en tu startup. La persona contratada debe tener un título universitario o de FP obtenido en los últimos 3 años (o 5 si es una persona con discapacidad), asegurando que sus conocimientos son recientes.

Un puente entre la teoría y la práctica
La reforma laboral de 2022 diseñó este contrato para una inserción laboral real, no para asignar tareas menores a bajo coste. Se trata de desarrollar talento. Para una startup tecnológica, esto permite incorporar a un recién graduado en Inteligencia Artificial o a un ingeniero de software que domina las arquitecturas más modernas.
Este enfoque ofrece dos ventajas claras:
- Para tu startup: Inyectas conocimiento académico de vanguardia en tus proyectos.
- Para el profesional: Aplica la teoría en un entorno real, ganando experiencia valiosa.
No estás contratando a un junior más, estás invirtiendo en un programa de desarrollo que puede impulsar tu crecimiento.
Requisitos clave del candidato
El requisito fundamental es la titulación. La persona debe tener un título universitario, de Formación Profesional, un certificado de profesionalidad o un título equivalente. Antes de firmar, solicita una copia del título para verificarlo.
Este contrato no debe confundirse con el contrato de formación en alternancia, que es para quienes aún están estudiando. El de práctica profesional es para quienes ya han terminado sus estudios. Para más detalles, puedes consultar la guía sobre las características del contrato de prácticas.
Los requisitos del candidato que tienes que validar

Asegurarte de que el candidato cumple todos los requisitos legales es la base para evitar problemas con la Seguridad Social. Si te saltas un solo punto, el contrato puede ser declarado nulo, recalificado como indefinido y acarrear sanciones y el pago de cuotas retroactivas.
La titulación: el punto de partida
El candidato debe demostrar su conocimiento con un título oficial. Un contrato para la obtención de la práctica profesional solo es válido si la persona posee uno de estos títulos:
- Título universitario (Grado, Máster, Doctorado).
- Título de Formación Profesional de grado medio o superior.
- Certificado de profesionalidad.
- Títulos oficialmente reconocidos como equivalentes.
Las tareas del puesto deben estar directamente ligadas a lo que estudió. No puedes contratar a un graduado en Historia del Arte para un puesto de Data Analyst en prácticas, aunque haya hecho un curso de SQL. La conexión debe ser clara.
La ventana de tiempo: ¿llega a tiempo el candidato?
La ley marca una ventana de tiempo concreta para garantizar que el contrato es un puente real al mercado laboral.
El contrato debe firmarse en los 3 años siguientes a la finalización de los estudios. Si una candidata terminó su Grado en Ingeniería Informática en junio de 2023, tienes hasta junio de 2026 para firmar. El límite se amplía a 5 años para personas con discapacidad. Si los estudios son extranjeros, el plazo empieza a contar desde la homologación del título en España.
El historial laboral: ¿ha tenido otras prácticas?
La ley busca evitar que una persona encadene contratos en prácticas de forma perpetua o que una empresa use esta figura repetidamente para el mismo puesto.
Debes verificar dos puntos:
- No en la misma empresa: No puedes hacer un nuevo contrato en prácticas a alguien que ya tuvo un contrato formativo contigo para la misma titulación.
- No superar el tiempo máximo: Un candidato no puede firmar si ya ha agotado el tiempo máximo de prácticas (un año) para la misma titulación, incluso si fue en empresas diferentes.
La forma más segura de comprobarlo es solicitar su informe de vida laboral. Muchos perfiles junior desconocen estas limitaciones, por lo que la responsabilidad de verificarlo es tuya. Si buscas talento joven, nuestra guía sobre cómo encontrar programadores junior sin experiencia puede darte pistas.
Definiendo las condiciones del contrato
Una vez validado el candidato, debes definir las condiciones del contrato. Un error aquí no solo desmotiva al talento, sino que puede acarrear problemas legales. Vamos a desglosar duración, jornada y salario.
Duración del contrato: ¿6 meses o un año?
El contrato para la obtención de la práctica profesional dura un mínimo de 6 meses y un máximo de 1 año. Puedes hacer un contrato inicial de 6 meses y prorrogarlo una vez, pero nunca superar los 12 meses.
Para una startup tecnológica, la decisión es clara: opta por el año completo desde el inicio.
- Inmersión real: Seis meses apenas dan para que una persona se adapte a la cultura y al stack tecnológico.
- Retorno de la inversión: Dedicarás tiempo de tu equipo senior a mentorizar. Un año maximiza el retorno de esa inversión.
- Compromiso: Ofrecer un año completo envía un mensaje de confianza y apuesta por el candidato.
Ofrecer solo seis meses puede dar la sensación de que no te comprometes, lo que te pondrá en desventaja.
Jornada laboral: completa o parcial
El contrato puede ser a jornada completa o parcial. La jornada debe ser compatible con la actividad formativa asociada. En el sector tecnológico, la norma es la jornada completa, ya que una dedicación parcial puede dejar al empleado fuera de dinámicas clave del equipo, como las daily stand-ups o las sesiones de pair programming.
Si ofreces un contrato a tiempo parcial, justifica bien el motivo para que no perjudique la experiencia formativa.
Salario: el factor decisivo para atraer talento
Este es el punto más crítico. Legalmente, la retribución será la fijada por el convenio colectivo. Si no dice nada, el salario no puede ser inferior a dos límites:
- El 60% del salario de convenio para un puesto equivalente.
- El Salario Mínimo Interprofesional (SMI), ajustado a la jornada.
Ofrecer el mínimo legal para un perfil de DevOps en Madrid o Barcelona es una estrategia perdedora. Competirás con cientos de empresas y solo atraerás a candidatos sin mejores opciones.
Si tu presupuesto es ajustado, compénsalo con otros beneficios tangibles:
- Mentorización de calidad: Un senior del equipo dedicado a su desarrollo.
- Tecnología puntera: Oportunidad de trabajar con las últimas herramientas.
- Plan de carrera claro: Explica cómo puede crecer en la empresa.
Un salario cercano al de un puesto junior estándar te posicionará como un empleador atractivo.
El plan formativo y el papel del tutor
Este es el elemento que diferencia un contrato para la obtención de la práctica profesional de un "contrato junior barato". La ley exige un Plan Formativo Individual y un tutor responsable. Ignorarlo es el error más grave que puedes cometer.

Para un CTO, diseñar un buen plan garantiza que el nuevo miembro se integra y se vuelve productivo.
¿Qué es el Plan Formativo Individual?
El plan formativo es la hoja de ruta que justifica el contrato. Debe anexarse al contrato y detallar los objetivos de aprendizaje. Un buen plan para un Software Engineer debería incluir:
- Objetivos de aprendizaje concretos: Por ejemplo, "Dominar el desarrollo de endpoints para una API REST bajo supervisión" o "Adquirir autonomía en la creación de dashboards en Power BI".
- Tareas específicas ligadas a su titulación: Como "Implementar tests unitarios y de integración" o "Participar en las ceremonias Agile del equipo".
- Sistema de evaluación claro: Explica cómo medirás el progreso, ya sea mediante revisiones de código, entregas o reuniones de seguimiento.
Un plan formativo sólido es tu mejor defensa ante una inspección de trabajo. Demuestra que estás invirtiendo en formar a un profesional.
El rol del tutor: la pieza que hace que todo funcione
La ley exige asignar un tutor, normalmente un miembro senior del equipo. Su misión es guiar, supervisar y evaluar al profesional en prácticas para que el plan formativo se cumpla.
Para que este rol funcione, el tutor debe:
- Tener experiencia relevante: Debe conocer el área en la que se forma el empleado.
- Disponer de tiempo: La tutorización exige dedicación para reuniones, revisiones y resolución de dudas.
- Evaluar el progreso: Debe registrar los avances y dar feedback constante.
El proceso formativo es tan importante que el 60% de estos contratos en el sector tecnológico durante 2025 duraron 12 meses, el tiempo ideal para maximizar el aprendizaje. Encontrarás más detalles en guías que explican las claves y características del contrato de prácticas.
Establecer un sistema de tutorización efectivo es una de las mejores prácticas para desarrollar talento, como exploramos en nuestra guía sobre cómo crear programas de talentos tecnológicos.
Errores comunes y cómo evitarlos
El error más común es ver este contrato como una forma de conseguir mano de obra barata y no como un compromiso formativo. Esta mentalidad suele llevar a problemas.
El gran error: olvidar que es un contrato formativo
Poner al profesional a hacer tareas no relacionadas con su titulación es ilegal y desmotivador. Otro problema es la falta de un tutor real. Dejar al junior a su suerte, sin guía ni feedback, es una negligencia que incumple el plan formativo.
El apellido de este contrato es "formativo". Tomárselo en serio protege legalmente a la empresa y construye una buena reputación.
Fallos administrativos que debes tener en el radar
Más allá de la parte formativa, hay errores administrativos que pueden acarrear sanciones.
Checklist de errores a evitar:
- Encadenar contratos en prácticas: No puedes hacer un nuevo contrato para la misma titulación. El máximo es un año.
- Tener un tutor fantasma: El tutor debe estar nombrado en el contrato y su seguimiento debe ser demostrable.
- Olvidar el certificado final: Al finalizar, es obligatorio entregar un certificado de prácticas que detalle la duración, el puesto y las tareas. No hacerlo daña tu imagen.
- Gestionar mal las prórrogas: Si haces un contrato de seis meses, solo puedes prorrogarlo una vez. Superar los límites convierte el contrato en indefinido.
Estos contratos son cada vez más populares. El 25% de los contratos firmados en 2023 por empresas tecnológicas en España fueron de este tipo, incorporando a más de 150.000 jóvenes. Puedes ver más datos sobre el impacto de estos contratos en el mercado laboral.
La solución es simple: documenta. Ten un plan claro, agenda reuniones de seguimiento y filtra bien en la entrevista. Si necesitas ayuda, consulta nuestra guía sobre cómo entrevistar a un candidato junior.
Papeleo y bonificaciones: la gestión administrativa
La burocracia es un proceso directo si sabes qué hacer. Una vez firmado el contrato, tienes 10 días para registrarlo en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y dar de alta a la persona en la Seguridad Social con el código de contrato correcto.
Saca partido a las bonificaciones
El gran atractivo son las bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, que alivian la carga financiera de apostar por talento joven.
Las dos ayudas principales son:
- Reducción de cuotas: Bonificación en las cuotas empresariales durante toda la vigencia del contrato.
- Conversión a indefinido: Si al terminar el contrato lo conviertes en indefinido, puedes acceder a bonificaciones adicionales.
Esto convierte el contrato en una jugada estratégica: formas a un profesional a tu medida y luego lo consolidas con un empujón fiscal. No olvides tener en cuenta las prestaciones laborales a las que tiene derecho el empleado.
Consejo práctico: las condiciones de estas ayudas cambian. Antes de iniciar un trámite, consulta las webs del SEPE y la Seguridad Social para obtener la información y formularios actualizados.

Como muestra el gráfico, los fallos más graves son tener un plan de formación pobre, asignar tareas no correspondientes y olvidar el certificado final. Son errores de seguimiento, no de burocracia.
Preguntas frecuentes sobre el contrato en prácticas
Respuestas directas a las dudas más comunes.
¿Puedo contratar a alguien que ya trabajó en mi empresa?
Sí, siempre y cuando su contrato anterior no estuviera ligado a la misma titulación. Por ejemplo, si un estudiante trabajó en soporte mientras terminaba su Grado en Ingeniería, puedes hacerle un contrato en prácticas como Software Engineer al graduarse.
¿Qué periodo de prueba se puede establecer?
El periodo de prueba no puede ser superior a un mes. Es una norma general que rara vez modifica el convenio colectivo.
¿Es posible el teletrabajo con este contrato?
Sí, se puede teletrabajar. La empresa debe garantizar por escrito que la tutorización y el seguimiento se pueden realizar a distancia. En la práctica, esto implica herramientas y tiempo asignado para el seguimiento online.
¿Qué pasa si el contrato se transforma en indefinido?
Es el escenario ideal. El tiempo que duró el contrato en prácticas computa como antigüedad en la empresa. Además, no puedes establecer un nuevo periodo de prueba en el contrato indefinido, ya que se considera superado.




